Palabras del Sr. Presidente:
En mi carácter de presidente de la Federación Argentina de Martilleros y Corredores
Inmobiliarios, tengo el honor de darles la bienvenida a estas Jornadas de Especialización Profesional para Martilleros Públicos. Están
presentes Presidentes y representantes de los Colegios de Martilleros y Corredores de diversas provincias; de los Departamentos Judiciales
de la Provincia de Buenos Aires, al igual que otras Entidades que aglutinan y representan a los mismos (Asociaciones, Centros, etc.),
como así también invitados especiales. Tampoco quiero olvidarme de los Martilleros presentes que con su concurrencia manifiestan su
voluntad de participación y aporte a esta tan digna profesión. Por último quiero agradecer la organización de este evento al Colegio
Superior de Martilleros y Corredores Públicos de la Provincia de Buenos Aires, que con su aporte y esfuerzo personal, ha permitido
llevar a cabo con éxito el mismo.
Nuestra profesión ha evolucionado a lo largo de la historia, con la misma celeridad con que fue avanzando la sociedad. Desde sus lejanos orígenes la figura del rematador estuvo siempre relacionada con el progreso. Basta solo recordar esos importantes loteos que les permitieron a nuestros antepasados poder comprar su primer pedazo de tierra para construir su tan preciado hogar.
No pretendo dar una revisión histórica pero como evitar remontarnos a Egipto, Grecia, Roma por citar algunas civilizaciones, donde las subastas eran actos de carácter jurídicos y administrativos, llevadas a cabo por funcionarios públicos. En nuestro país los testimonios mas antiguos que se conocen en materia de remates están registrados en el acta del Cabildo Justicia y Regimiento de fecha 9 de Abril de 1589.
Lo cierto es que a lo largo de los siglos, esta profesión ha experimentado una sustancial transformación, que lo alejó del perfil que tenia en sus antecedentes históricos, concentrándose su practica en áreas especializadas que responden a otra realidad de transacciones y a nuevas necesidades sociales. La continua relación de remates ordenados en forma particular ha llegado ha formar en la sociedad una conciencia compradora – vendedora, de tal suerte que los interesados no solo utilizan el sistema para vender, sino que también concurren al remate para adquirir bienes, siendo cada vez mayor la afluencia de asistentes, y esto desde luego obliga a los martilleros intervinientes a una constante capacitación, donde deben desplegar al máximo sus conocimientos técnicos, organizativos y también publicitarios.
Recordemos que la publicidad representa un papel relevante para la realización de la subasta, puesto que de la misma dependerá la afluencia de público y al igual que una eficiente etapa organizativa, redundarán en el éxito de la misma.
Pero en la etapa TECNICA es donde se verá la real capacitación del profesional, es donde se pone a prueba la idoneidad del martillero, demostrando sus cualidades de tasador a efectos de ubicar y orientar al comitente (y también al Juez en los remates judiciales) para dar una acertada y correcta valuación del bien a rematar.
Y es por eso que debemos contar con profesionales capacitados, para darle a esta profesión a un perfil que basado en conocimientos legales y de sólidas bases de especialización, permitiendo no solo poder cumplir correctamente con nuestras tareas, sino también el poder acceder a una correcta comprensión y manejo de nuevas tecnologías.
Es ahí, en ese terreno donde F.A.E.M.C.I. puso toda su fuerza, todo su sentido de pluralismo federal para decir presente en todas las regiones del país. Nuestra Federación que desde sus inicios y para ser más exactos, de un 11 de Octubre de 1943, fijó como su objetivo mayor, el buscar la profesionalización de esta carrera. Y luego de mucho luchar vio culminado su anhelo con la modificación de la ley 20266 y la sanción del texto ordenado de la Ley 25.028 que establece entre otros requisitos, que para ser Martillero y Corredor se debe contar con TITULO UNIVERSITARIO y que se obtiene con estudios que responden a un diseño curricular, que debe ajustarse a las incumbencias correspondientes, determinadas y regladas por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, en los términos del articulo 43 de la Ley 24251.
Y cuando hablo de exigencias por parte del Estado, me refiero a mayores conocimientos y aptitudes para quienes aspiran a desempeñarse como Martilleros y Corredores y además es necesario contar con una Colegiación de Ley Obligatoria para el Martillero y Corredor, para que éste cumpla con todos las exigencias legales que determina la inscripción en la matricula, como ocurre en el resto de las profesiones, sujetándose así al contralor del poder de policía, como en la actualidad lo establecen las leyes provinciales para muchos distritos del país.
La Federación ha bregado y lo seguirá haciendo por la colegiación obligatoria de los martilleros y corredores en todo el ámbito del territorio nacional, pues lo que está en juego es ni nada mas ni nada menos que LA NECESIDAD DE TUTELAR LOS INTERESES PUBLICOS COMPROMETIDOS.
MUCHAS GRACIAS.-